Saber que existe, querer darle un abrazo y no poder dárselo porque unos cuantos de kilómetros te separán de él. Por experiencia, dejarlo escapar fue mi mayor error y lo peor de todo: cuando tuve la ocasión de darle ese abrazo que ahora quiero...simplemente mi orgullo y mi vergüenza me ganaron la batalla.
Att : María, pan con nocilla.

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